Guía para comprender los presupuestos

¿Te cuesta entender los presupuestos? ¿Te has perdido en algunos de los conceptos del portal? ¿No sabes de dónde vienen y cómo evolucionan? ¿O simplemente quieres profundizar más?

Te dejamos con diez preguntas y respuestas para intentar aclarar todas tus dudas.

¿Qué es un presupuesto municipal?

Es una estimación de los ingresos que un ayuntamiento prevé obtener y del gasto que tiene previsto realizar con esos recursos en un año determinado. Entre otras funciones, el presupuesto limita el poder de gasto del ayuntamiento —no puede superar los ingresos fiscales asignados—, planifica las políticas que se aplicarán durante el ejercicio financiero —deben contar con una asignación presupuestaria— y, de forma indirecta, establece las fórmulas de redistribución entre la ciudadanía.

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¿Cómo se elabora un presupuesto municipal?

El borrador inicial del presupuesto lo prepara el equipo de gobierno del ayuntamiento. A continuación, debe ser aprobado inicialmente por el pleno del ayuntamiento y, posteriormente, someterse a consulta pública durante un periodo de 15 días hábiles, durante el cual las partes interesadas pueden presentar objeciones. Si no hay objeciones, el presupuesto se considera definitivamente aprobado; si las hay, el consejo dispone de un mes para resolverlas y, una vez incorporados los cambios, volver a aprobar el presupuesto. Este entra en vigor cuando se publica en el boletín oficial provincial.

¿El ayuntamiento tiene plena libertad para elaborar el presupuesto?

No, el presupuesto municipal debe ajustarse a lo que establecen otras normas, como la Constitución y las leyes o reglamentos aprobados por las administraciones superiores, especialmente la nacional. Estas especifican cómo debe elaborarse y organizarse el presupuesto, establecen algunos principios generales de gestión eficiente y responsabilidad fiscal, y también imponen límites más específicos al poder de gasto. Desde 2012, por ejemplo, el Estado fija anualmente los objetivos de déficit o superávit de los ayuntamientos, condiciona su capacidad de gastar los ahorros de años anteriores y limita el aumento de los recursos disponibles.

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¿Es obligatorio aprobar un presupuesto?

Un consejo no puede funcionar sin un presupuesto. Sin embargo, esto no significa que haya que aprobar uno nuevo cada año. Si esto no ha ocurrido antes del 1 de enero, el presupuesto del año anterior se prorroga automáticamente, lo que significa que sigue vigente con los ajustes técnicos necesarios para adaptarse al contexto del nuevo año. Posteriormente, se puede aprobar un nuevo presupuesto para sustituirlo, o se puede modificar parcialmente.

Es posible que, sin tener mayoría en el consejo, el partido gobernante pueda forzar la aprobación de un nuevo presupuesto por medios alternativos: un voto de confianza. Esto da a la oposición la opción de formar una mayoría alternativa y, si no lo consigue en el plazo de un mes, se aprueba el nuevo presupuesto. Sin embargo, esto no se puede hacer más de dos veces en un mandato y nunca en el último año antes de unas elecciones.

¿Cómo se elabora un presupuesto?

El presupuesto se divide fundamentalmente en previsiones de ingresos y gastos. En cuanto a los ingresos, se organizan en nueve capítulos según la fuente de los fondos, aunque cada capítulo se divide a su vez en otros niveles de desagregación.

Además, el gasto debe distribuirse de dos formas dentro del mismo presupuesto. Por un lado, está la estructura económica del gasto, que también se divide inicialmente en nueve capítulos, según el tipo de gasto (personal, bienes y servicios, financiero, transferencias…). Por otro lado, también existe la estructura de gastos funcional, que se corresponde con la naturaleza de las actividades que se financian y, en este caso, se divide en seis áreas, que a su vez se desglosan (servicios públicos básicos, protección y promoción social, bienes públicos prioritarios, actividades económicas, actividades generales y deuda pública). También existen otras formas de clasificar los gastos, si el ayuntamiento lo considera necesario, por ejemplo, por el departamento responsable de cada partida.

No obstante, en este portal también se pueden consultar los ingresos y gastos organizados de una forma más sencilla y clara: por áreas. Se trata de una estructura a medida diseñada para facilitar la comprensión en términos más sencillos, en lugar de mediante la lógica y el lenguaje de la administración.

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¿Qué documentos componen el presupuesto?

El presupuesto no solo debe incluir las previsiones de ingresos y gastos del ayuntamiento, sus organismos autónomos dependientes y otras empresas a las que pertenece o en las que participa, tanto por separado como de forma consolidada, es decir, unificadas en un único presupuesto conjunto. También debe incluir otra documentación, como las normas de ejecución presupuestaria (la adaptación local de las disposiciones generales establecidas por otras administraciones), el informe adjunto (una explicación del contenido del presupuesto), un informe financiero y económico, los planes de inversión, la situación de la deuda y la previsión de su evolución, las cuentas del presupuesto del año anterior y la declaración de ejecución del año en curso, la lista de puestos, la lista de beneficios fiscales para los impuestos locales e información sobre cualquier acuerdo celebrado con la Generalitat en materia de gasto social. Asimismo, los organismos autónomos y las sociedades anónimas también deben adjuntar su propia documentación.

¿Qué ingresos tiene un ayuntamiento?

Los municipios pueden obtener recursos a través de diversos medios. Por un lado, cuentan con impuestos locales (como el impuesto sobre la propiedad, el impuesto sobre los vehículos, el impuesto sobre las ganancias de capital…) y tasas. La diferencia fundamental entre ambos es que, mientras que el ayuntamiento puede utilizar los ingresos fiscales para cualquier gasto previsto en el presupuesto, la recaudación de tasas se destina a un fin específico (la tasa de recogida de basuras, por ejemplo, se utiliza para financiar la recogida y la gestión de residuos).

Del mismo modo, los ayuntamientos reciben transferencias del Estado y de la Generalitat, ya sea para su funcionamiento ordinario o como fondos asignados, lo que significa que solo pueden gastarse en políticas específicas. Asimismo, también pueden generar ingresos mediante la venta de activos, el arrendamiento de locales municipales, los rendimientos de depósitos o participaciones, o la recuperación de préstamos concedidos, entre otros métodos.

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¿Qué diferencia existe entre presupuesto y ejecución?

El presupuesto aprobado establece el límite de gasto que un ayuntamiento puede tener para un año determinado para cada una de sus políticas previstas, pero estas cifras nunca reflejan lo que realmente ocurre. El gasto puede ser inferior al presupuesto porque no se han gastado los recursos disponibles, pero también puede ocurrir lo contrario. Ciertas acciones pueden requerir más recursos de los previstos, mientras que otras pueden necesitar menos, por lo que el ayuntamiento puede transferir determinadas partidas presupuestarias de un área a otra. Del mismo modo, el ayuntamiento podría recibir más transferencias de las previstas de otras administraciones o recaudar más de determinados impuestos, lo que le permitiría gastar más en general. Por otra parte, los ingresos reales pueden ser inferiores a los estimados, lo que significa que tiene que realizar ajustes a la baja para evitar quedarse sin dinero antes de que termine el año.

Para hacer frente a todas estas circunstancias, el consejo puede, durante el año, introducir modificaciones en el presupuesto aprobado o ampliado, ya sea reequilibrando la distribución del gasto entre las distintas políticas o aumentando o disminuyendo el importe total disponible. Existen diferentes fórmulas para aplicar estos cambios, algunas de las cuales requieren nuevamente la aprobación del pleno del consejo.

¿Cómo se supervisa la implementación?

Al comienzo del año siguiente a la ejecución de un presupuesto, el consejo debe validar que los recursos se han recibido y gastado de acuerdo con lo aprobado y validado. Inicialmente, la alcaldía aprueba la liquidación presupuestaria, tras un informe de la tesorería municipal, que registra todos los ingresos y gastos incurridos, pero también las modificaciones realizadas durante el año, las cantidades pendientes de cobrar o pagar, si se ha cerrado con déficit o superávit (habiendo gastado más o menos de lo que se ha ingresado, respectivamente) y el saldo disponible (los ahorros transferidos de años anteriores). Las cuentas deben cerrarse durante el mes de marzo del año siguiente a la ejecución del presupuesto.

Posteriormente, el ayuntamiento debe elaborar la cuenta general, que va más allá del estado de cuentas. Incluye también una explicación de la situación económica, financiera y patrimonial global de la entidad, y el plazo para su finalización es de dos meses, durante el mes de mayo. A continuación, debe publicarse en el boletín oficial para recibir posibles reclamaciones u observaciones. Una vez resueltas estas cuestiones, el pleno del ayuntamiento debe aprobar definitivamente la cuenta general y certificar que los fondos presupuestados se han aplicado como debían.

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¿El presupuesto y la ejecución deben ser públicas?

Sí, las leyes vigentes en materia de transparencia obligan a las autoridades locales a proporcionar toda la información en sus sitios web de forma clara, estructurada, comprensible, gratuita, fácilmente accesible y, preferiblemente, en formatos reutilizables. Esto incluye tanto los presupuestos iniciales como su ejecución, las cuentas anuales, los contratos adjudicados, los acuerdos celebrados, las subvenciones concedidas y los informes de auditoría, entre otros.

Del mismo modo, otras leyes establecen que los ayuntamientos deben presentar toda esta información a la Generalitat y al Ministerio de Hacienda, así como otros datos, como los planes presupuestarios a medio plazo, el coste de los servicios públicos, la deuda local, el inventario de los organismos locales, el plazo medio de pago a los proveedores o los préstamos recibidos. En el caso de la ejecución presupuestaria, deben informar sobre ella trimestralmente y, del mismo modo, deben presentar sus respectivas cuentas generales al Tribunal de Cuentas.